Surcos profundos

Guillermo Prein

Cuando la uña del arado se entierra en nuestra vida, se sufre.
'Sobre mis espaldas araron... hicieron profundos surcos' dice el rey David.
En los momentos en los que descendemos a los sótanos de la vida, pensando que no hay salida, entonces, un suave susurro nos anuncia una nueva temporada.
El mismo David, el día del dolor musita por la promesa... 'Porque tú, Dios mío, revelaste a mi oído: me edificarás casa, familia'.
Ni las angustias asesinas, ni las peores tormentas, pueden contra nosotros; nuestra temporada cambiará.
Salmo 129.1-8 • Proverbios 19.3 • 1ª Crónicas 17.25


Letra

Quisieron segar mi campo
no prevalecieron contra mí
Aradas están mis espaldas
desde mi juventud

Drenaron risas y sueños
con torrentes de maldad
Surcos muy profundos
heridas del corazón

Cuando tú susurraste a mi oído
me hiciste suspirar
Comenzó un nuevo tiempo
mi temporada cambiara

Secretos, dolores de años
fortalecieron mi ser
Angustias asesinas
no pudieron contra mí

Como ramera que se lleva tus bienes
me quisieron despojar
De todo cuanto tenía
no lo pudieron lograr

Experiencias de tormentas
te enseñan a valorar
los tibios rayos de sol
de una mañana invernal

El amor que todo lo sana
te viene a buscar
Te levanta, te mece te lleva
hay mucho por caminar

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